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Cambiemos el Juego

En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, es crucial resaltar los prejuicios arraigados en las herramientas de inteligencia artificial (IA), especialmente aquellos que excluyen completamente a las personas con discapacidad. Estos sesgos no solo impactan negativamente en el panorama tecnológico, sino que también reflejan las concepciones erróneas predominantes en la sociedad sobre las capacidades y contribuciones de estas personas.
Campaña 'Cambiemos el Juego' por Agencia Loca (Santiago, Chile), mostrando tres atletas con discapacidad intelectual

Hoy, 3 de diciembre, en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, es crucial resaltar los prejuicios arraigados en las herramientas de inteligencia artificial (IA), especialmente aquellos que excluyen completamente a las personas con discapacidad. Estos sesgos no solo impactan negativamente en el panorama tecnológico, sino que también reflejan las concepciones erróneas predominantes en la sociedad sobre las capacidades y contribuciones de estas personas.

 
Recientemente, desde Olimpiadas Especiales, realizamos un experimento pidiéndole a una herramienta de IA que generara imágenes de atletas practicando deportes.

 
Sorprendentemente, la respuesta de la IA nunca incluyó imágenes de atletas con alguna discapacidad participando en deportes. Esta omisión revela una verdad evidente: la exclusión prevalente de las personas con discapacidad de la misma definición de lo que es ser un atleta en el ámbito de la IA. Esto refleja un sesgo más amplio en la sociedad, que se filtra inadvertidamente en la tecnología, creando una percepción limitada de quiénes pueden ser considerados atletas o estar activamente involucrados en actividades físicas.

 
En el ámbito digital de la inteligencia artificial, la definición de un "atleta" suele ser restringida y limitada. Los sistemas de IA rara vez representan a individuos con discapacidad participando en deportes. Sin embargo, la historia de atletas como la de José Rivera de Olimpiadas Especiales Puerto Rico desafía esta visión estrecha. José, conocido como "Joseíto", hizo historia al convertirse en el primer atleta con discapacidad intelectual de Puerto Rico en completar una triatlón Ironman 70.3 este año. Su éxito desafía las expectativas, demostrando habilidades extraordinarias en su deporte a pesar de las barreras enfrentadas. Su historia es una que la IA no puede identificar por completo, y que la sociedad aún tiene que reconocer plenamente.

 
En este día tan significativo, Olimpiadas Especiales América Latina y la UNESCO lanzan una campaña conjunta que expone y enfrenta estos sesgos de frente. La campaña busca mostrar cómo lo que sucede en una herramienta de IA refleja las experiencias diarias de exclusión, discriminación y falta de reconocimiento de las capacidades de las personas con discapacidad. Estas personas a menudo navegan un mundo no diseñado para sus necesidades, encontrándose con obstáculos desde barreras sistémicas hasta estigmatización social.

 
La campaña "Cambiemos el Juego" busca iniciar una revolución de inclusión, cambiando las actitudes y el entendimiento de la discapacidad, invitando a las personas a abrir sus mentes y corazones al increíble potencial de las personas con discapacidad.

Cambiemos el Juego - Día Internacional de las Personas con Discapacidad 2023
¿Sabías que la Inteligencia Artificial (IA) es un reflejo de la percepción que tenemos, como sociedad, sobre diferentes temas? Si la IA no pudo imaginar a un atleta con discapacidad intelectual, significa que es tiempo de cambiar las reglas del juego. En el #DíaInternacionalDeLasPersonasConDiscapacidad, Olimpiadas Especiales y Unesco San José te invitan a ser parte de la solución. Es tiempo de normalizar la inclusión y crear un mundo realmente digno para personas de todas las habilidades. #CambiemosElJuego #EligeIncluir #DIPD #IDPD

En Olimpiadas Especiales, nuestra misión va más allá de mejorar la vida de las personas con discapacidad intelectual a través del deporte. Buscamos catalizar un cambio de paradigma en las actitudes sociales y desmantelar barreras que perpetúan la exclusión. Nuestro trabajo desafía los conceptos erróneos y muestra las habilidades de las personas con discapacidad intelectual, instando a la sociedad a reevaluar las ideas preconcebidas y abrazar la inclusividad.

 
Abogar por la inclusividad en la IA presenta desafíos. Los sesgos en los sistemas de IA se derivan de prejuicios y estereotipos sociales que limitan las oportunidades para las personas con discapacidad en su vida diaria. Superar estos sesgos requiere esfuerzos colaborativos, priorizando la diversidad y la inclusión en el diseño e implementación de la IA, así como la implementación de normativas éticas sólidas para garantizar la justicia y la equidad en su aplicación.

 
En efecto, la Inteligencia Artificial está de moda. Lo leemos en las noticias, lo vemos en las redes sociales. A muchos les hace pensar en ciencia ficción, en robots en los cuales no hubiéramos pensado ni en nuestros sueños más locos. Estas tecnologías están definiendo la forma en la que trabajamos, interactuamos y vivimos.

 
Pensamos en sus ventajas: aumentos en la productividad, reducción de tiempos, optimización de recursos.

Y, a veces, también se discute sobre sus riesgos: replicación de sesgos y estereotipos, concentración en unas pocas manos y países, potencial de exclusión de poblaciones que apenas cuentan con acceso a internet, amenazas a los derechos humanos.

 
Ante esto, la UNESCO, coherente con su mandato en las humanidades y el imperativo de que la ciencia y tecnología se desarrollen en un marco de ética, ha elaborado normas universales para maximizar los beneficios de los descubrimientos científicos, minimizando al mismo tiempo los riesgos y amenazas, garantizando su contribución a un mundo más inclusivo, sostenible y pacífico.

 
Una de estas normas es la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial adoptada en el 2021 por 193 Estados Miembros de la UNESCO, después de un amplio proceso global de diálogos y consultas con personas expertas en el tema, académicos, sociedad civil, entre otros.

 
La Recomendación establece un conjunto de valores acordes con la promoción y protección de los derechos humanos, la dignidad humana y la sostenibilidad ambiental. Promueve principios esenciales como la transparencia, la rendición de cuentas y el estado de derecho en línea.

 
También incluye capítulos de políticas concretas que exigen una mejor gobernanza de datos, igualdad de género y otros aspectos importantes de las aplicaciones de la IA en la educación, la cultura, los mercados laborales, el medio ambiente, la comunicación y la información, la salud y el bienestar social, y la economía.

 
El reto es ahora de todos los países cumplan en la adopción de medidas concretas y para promover la apropiación de estos estándares éticos por la academia, la sociedad civil y el sector privado para que ”la Inteligencia Artificial esté a nuestro servicio y no a nuestra costa”, sin dejar a nadie atrás.

 
Como defensores de la inclusión y la justicia social, desde Olimpiadas Especiales y UNESCO hacemos un llamamiento a todas las partes interesadas para que se comprometan a "Cambiar el Juego". Desafiemos juntos los sesgos arraigados en la IA y la sociedad, fomentando un entorno donde las capacidades y contribuciones de las personas con discapacidad sean reconocidas, celebradas e integradas plenamente en nuestra sociedad colectiva.

 
La historia de Joseíto nos recuerda que el potencial y los logros de las personas con discapacidad trascienden los límites impuestos por la IA y por la sociedad. Juntos, podemos trabajar para superar estos límites y construir un mundo más inclusivo y equitativo para todos.

Claudia Echeverry, Presidente y Directora Regional para Olimpiadas Especiales América Latina

Alexander Leicht, Director para América Central y Colombia, UNESCO San José