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¿Qué significa ser neurodivergente?

Ser neurodivergente significa que el cerebro de una persona funciona de una manera diferente a lo que se considera habitual. No es una enfermedad. No es un defecto. Es una forma distinta de procesar el mundo. Y en ese mundo caben muchas más personas de las que imaginas.
Persona joven hablando con micrófono durante un encuentro inclusivo de Olimpiadas Especiales, acompañada por otras personas participantes.

Cada vez escuchamos más la palabra neurodivergente. En las redes sociales, en los medios, en las escuelas, en los lugares de trabajo. Pero no siempre queda claro qué significa exactamente. ¿Quiénes son las personas neurodivergentes? ¿Qué tienen en común? ¿En qué se diferencian?

Entender la neurodivergencia es el primer paso para construir una sociedad más inclusiva.

¿Qué es la neurodivergencia?

La palabra neurodivergencia viene de dos términos: neuro (que tiene que ver con el cerebro y el sistema nervioso) y divergente (que significa diferente, que se aparta de lo habitual).

Una persona neurodivergente es aquella cuyo cerebro procesa la información, las emociones, el lenguaje o el movimiento de una forma que se diferencia de la mayoría de la población.

El concepto opuesto es neurotípico. Una persona neurotípica es aquella cuyo cerebro funciona dentro de lo que se considera el rango habitual o estándar.

¿Qué condiciones se consideran neurodivergentes?

La neurodivergencia no es un diagnóstico en sí mismo. Es un término general que agrupa diferentes condiciones neurológicas y del desarrollo. Entre las más conocidas están:

  • Discapacidad intelectual:Afecta la capacidad para aprender, razonar y resolver problemas. Las personas con discapacidad intelectual pueden necesitar más apoyo en algunas áreas, pero tienen capacidades, talentos y sueños propios.
  • Autismo (TEA): El trastorno del espectro autista afecta la manera en que una persona se comunica, se relaciona con los demás y percibe el mundo. El espectro es muy amplio: cada persona autista es diferente.
  • TDAH: El trastorno por déficit de atención e hiperactividad se caracteriza por dificultades para mantener la atención, el control de los impulsos y, en algunos casos, niveles altos de actividad. También viene con muchas fortalezas, como la creatividad y la capacidad de hiperfoco.
  • Dispraxia o trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC): También conocida como “el síndrome del niño torpe”, afecta a la coordinación y el movimiento. Las personas con dispraxia pueden tener dificultades con tareas que requieren coordinación motora, pero se desenvuelven bien en muchas otras áreas.
  • Dislexia: Afecta la forma en que una persona procesa el lenguaje escrito. Las personas con dislexia pueden tener dificultades para leer o escribir, pero su inteligencia y sus capacidades no están afectadas.
  • Discalculia: Afecta la capacidad para trabajar con números y conceptos matemáticos (mayor/menor, sumar, restar) No tiene que ver con la inteligencia: es una diferencia en la forma en que el cerebro procesa la información numérica.

Esta lista no es exhaustiva. Hay otras condiciones que también se incluyen dentro del concepto de neurodivergencia. Y dentro de cada condición hay una enorme variedad de perfiles y experiencias.

Neurodivergencia: lo que no es

Es importante aclarar algunas confusiones frecuentes sobre la neurodivergencia:

- No es una enfermedad: La neurodivergencia no se cura porque no es una enfermedad. Es una forma diferente de funcionar. Algunas condiciones pueden tratarse para mejorar la calidad de vida, pero el objetivo no es 'normalizar' a la persona.

- No es sinónimo de baja inteligencia: Muchas personas neurodivergentes tienen una inteligencia promedio o superior. La inteligencia no se mide solo con pruebas estándar, y las personas neurodivergentes a menudo sobresalen en áreas que esas pruebas no miden.

- No es algo nuevo: Las personas neurodivergentes han existido siempre. Lo que ha cambiado es nuestra comprensión de estas condiciones y nuestra capacidad para identificarlas y nombrarlas.

- No es una tendencia de redes sociales: Aunque el término se ha popularizado en los últimos años, la neurodivergencia es una realidad vivida por millones de personas en todo el mundo, incluyendo América Latina.

- Neurodivergencia no significa incapacidad: Este punto es muy importante. Ser neurodivergente no significa no poder hacer las cosas. Significa hacerlas de una manera diferente, o necesitar apoyos distintos para hacerlas.

Muchas personas neurodivergentes tienen habilidades extraordinarias en áreas como la música, las matemáticas, la memoria, el arte, la tecnología o el pensamiento creativo. Sus cerebros, al procesar el mundo de forma diferente, a veces encuentran soluciones y perspectivas que otros no ven.

El problema no está en la persona neurodivergente. El problema está en los entornos que no están diseñados para incluirla. Cuando los entornos se adaptan, las personas neurodivergentes pueden participar, crecer y aportar plenamente.

En Olimpiadas Especiales trabajamos cada día para crear esos entornos inclusivos. A través del deporte, ayudamos a personas con discapacidad intelectual y otras condiciones neurodivergentes a desarrollar todo su potencial.

Las diferencias nos hacen más fuertes como sociedad

Niño sonriendo con un balón de fútbol durante un evento deportivo inclusivo de Olimpiadas Especiales.

Las diferencias en el funcionamiento del cerebro son una variación natural de la especie humana. Así como hay personas con diferente color de ojos, diferente altura o diferente tipo de carácter, también hay personas cuyos cerebros funcionan de maneras distintas.

Esa diversidad es valiosa. Para la ciencia, para el arte, para los negocios y para la sociedad en general. Algunos de los avances más importantes de la historia han sido posibles gracias a personas que pensaban de manera diferente.

Cuando excluimos a las personas neurodivergentes de la educación, del trabajo o de la vida social, no solo les hacemos daño a ellas. También empobrecemos a la sociedad entera.

  • Las personas neurodivergentes aportan perspectivas únicas en equipos de trabajo.
  • Sus formas de procesar el mundo generan soluciones creativas a problemas complejos.
  • Su presencia en los espacios comunes enriquece la convivencia y enseña empatía.
  • Incluirlas no es un favor, es reconocer sus derechos y aprovechar su potencial.

¿Cómo podemos apoyar a las personas neurodivergentes?

Apoyar a las personas neurodivergentes no requiere ser experto en neurología. Requiere voluntad, respeto y pequeños cambios en la manera en que nos relacionamos con los demás.

  1. Escucha antes de asumir: pregunta qué necesita cada persona, no lo decidas por ella.
  2. Usa lenguaje claro y sencillo cuando te comuniques.
  3. Acepta que hay muchas formas de aprender, de comunicarse y de participar.
  4. No uses etiquetas como insultos: "autista" o "hiperactivo" no son adjetivos negativos.
  5. Celebra los logros de cada persona según su propio punto de partida.
  6. Apoya iniciativas que promuevan la inclusión en tu comunidad.

Entender la neurodivergencia nos hace mejores. Mejores vecinos, mejores compañeros, mejores ciudadanos. Si vemos la diferencia como una riqueza y no como un problema, todos ganamos.

Las personas neurodivergentes no necesitan que las arreglemos. Necesitan que les hagamos espacio y ese espacio empieza por comprender quiénes son y qué tienen para aportar.

En Olimpiadas Especiales llevamos más de 50 años construyendo ese espacio a través del deporte. Si quieres ser parte, visita nuestra sección involúcrate y elige cómo contribuir.

Si quieres dar un paso concreto, puedes convertirte en voluntario de Olimpiadas Especiales y acompañar a personas con discapacidad intelectual en su experiencia deportiva.

Únete al movimiento de inclusión más grande del mundo.

Más de 392.000 atletas en América Latina ya son parte. ¿Y tú?