En los días previos al Día Internacional de la Educación, Olimpiadas Especiales publicó su tercera carta anual sobre el Estado Global de la Inclusión en la Educación. A continuación, un extracto de la carta:
"Durante los primeros días como docente “en práctica” en New Haven, Connecticut, recuerdo lo complejo y lo cuantioso del trabajo como algo abrumador: preparar las clases, corregir los exámenes, hablar con las familias y conectar con los estudiantes. Aunque me habían formado para ser docente, una vez en el aula, me di cuenta de que no estaba preparado para casi nada. Pronto aprendí lo que todo docente sabe: ejercer la docencia implica una responsabilidad muy grande que requiere un esfuerzo sobrenatural y, sin embargo, es una labor poco reconocida.
He podido ver cómo, en los últimos años, los docentes han logrado cosas que jamás hubiera imaginado. He visitado decenas de escuelas que respaldan la misión de Special Olympics, transformándose en lugares más inclusivos gracias a docentes que hacen auténticos milagros. Desde lugares tan distintos como la India rural y los suburbios de Rhode Island, he visto a docentes dirigir aulas inclusivas, entrenar equipos de Deporte Unificado, facilitar programas de liderazgo estudiantil, organizar eventos de animación, encabezar campañas escolares por la inclusión y la dignidad, y dedicar todo lo humanamente posible para cultivar el potencial de cada niño encomendado a su cuidado. Los desafíos de la enseñanza, y en especial, de una enseñanza verdaderamente inclusiva, siguen estando presentes. Pero la buena noticia es que los docentes están respondiendo con iniciativas propias y nunca vistas.
En cuanto a las malas noticias, los docentes siguen careciendo del apoyo que merecen, y esta falta de recursos está provocando una escasez en todo el mundo cada vez mayor de docentes cualificados, formados y bien preparados. Esto debería dispararnos las alarmas y hacernos reaccionar ante una crisis que se desarrolla ante nuestras narices: nos enfrentamos a una escasez global inminente de docentes, algo que pone en serio riesgo el futuro de nuestros hijos."