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Sala de Prensa

Llamado a la Acción Asunción

De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial (2011), aproximadamente el 15% de la población mundial, es decir, alrededor de 1.000 millones de personas, vive con algún tipo de discapacidad. En América Latina y el Caribe, se estima que hay alrededor de 85 millones de personas con discapacidad.[1]Esta población es muy diversa, con realidades y experiencias variadas, pero se identifica que todas, en mayor o menor medida enfrentan diariamente barreras, exclusión social y vulneración de sus derechos.

Evaluar la situación de las personas con discapacidad a lo largo del tiempo en la región resulta desafiante, debido al uso dispar de las variables de discapacidad en las estadísticas oficiales.[2] El estudio denominado Panorama Social de América Latina preparado por la División de Desarrollo Social y la División de Estadísticas de la CEPAL, sostiene que entre la población con discapacidad de la región prevalecen las discapacidades visuales y de movilidad, seguidas por las discapacidades de la audición y el habla seguidas por las discapacidades relacionadas con las funciones mentales y la destreza, según información censal de 18 países, realizada en el año 2012.

Casi una década después, el Banco Mundial en el 2021 aún destacó las complejidades de la recopilación de datos sobre discapacidad, particularmente en relación con las poblaciones con discapacidad intelectual. Esta invisibilidad estadística agrava la vulnerabilidad de las personas con discapacidad intelectual, que a menudo son excluidas de políticas públicas, programas sociales y servicios esenciales. La ausencia de datos comprensivos no solo las hace invisibles, sino que también restringe el acceso a derechos críticos como la educación, la atención médica, el empleo, la capacidad legal, la vida independiente y la participación social.

Sin un reconocimiento adecuado de sus necesidades específicas, las personas con discapacidad intelectual permanecen atrapadas en un ciclo de exclusión, enfrentando estigmas y barreras persistentes. Esto limita su potencial para el desarrollo personal, la autonomía y la participación plena en la sociedad.
A pesar de estos desafíos, los países de la región han demostrado su compromiso al ratificar instrumentos internacionales como la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad (OEA) y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD). Estos marcos han impulsado importantes reformas regulatorias.

La colaboración regional es esencial para identificar y abordar de manera efectiva las necesidades y prioridades de las personas con discapacidad intelectual.[3] Sí bien, la diversidad cultural, social y económica de nuestros países implica que las soluciones deben adaptarse a realidades y contextos específicos, existen desafíos comunes que requieren un enfoque regional coordinado.

En este contexto, el deporte emerge como una herramienta poderosa para la inclusión, el fomento de la cohesión social y el empoderamiento de las personas con discapacidad intelectual[4].

En línea con lo mencionado, para que el deporte sea verdaderamente inclusivo, es esencial contar con infraestructuras accesibles y programas deportivos adaptados a diversas capacidades. Además, la formación de entrenadores y profesionales en prácticas inclusivas es crucial para asegurar la participación de todas las personas.[5]

Los gobiernos deben implementar políticas públicas y asignar recursos para garantizar el acceso a estas oportunidades. Con estas acciones, el deporte en América Latina y el Caribe puede convertirse en un motor clave de inclusión social, promoviendo sociedades que respeten y defiendan los derechos de las personas con discapacidades.[6]

Los IV Juegos Latinoamericanos de Olimpiadas Especiales representan mucho más que una simple competencia deportiva; son un símbolo poderoso de inclusión, diversidad y unidad, convirtiéndose en una plataforma significativa para promover y coordinar esfuerzos en América Latina y el Caribe, reforzando el rol del deporte como una herramienta clave para fortalecer las oportunidades de inclusión social de las personas con discapacidad intelectual.

Este evento no solo muestra el talento y las habilidades de los atletas con discapacidad intelectual, sino que también crea una plataforma donde se desmantelan los estigmas y se promueve activamente la igualdad. Además, los Juegos enfatizan el papel transformador del deporte como una herramienta poderosa para empoderar a las personas con discapacidad intelectual y sus familias. A través de las acciones e iniciativas que forman parte de su calendario, los Juegos actúan como un catalizador para abordar los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas con discapacidad intelectual.

Como partes interesadas comprometidas con la promoción de sociedades inclusivas a través del deporte, Special Olympics América Latina, UNESCO y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-CAF reconocen el poder transformador del deporte para fomentar la inclusión social, la salud, la educación y el reconocimiento de la autonomía e independencia de las personas con discapacidad, especialmente aquellas con discapacidad intelectual. En América Latina y el Caribe, donde persisten disparidades y barreras significativas para las personas con discapacidad, el Foro Internacional del Deporte para el Desarrollo, que se llevó a cabo el 5 de octubre de 2024 como parte de los IV Juegos Latinoamericanos de Special Olympics, con el apoyo del Gobierno de la República del Paraguay, representa una oportunidad crítica para impulsar un cambio significativo.

Este evento se desarrolla en un momento de creciente impulso en la región para avanzar en la agenda de inclusión de las personas con discapacidad intelectual. El compromiso del Gobierno del Paraguay y la hoja de ruta hacia los primeros Juegos Mundiales de Special Olympics en la región en 2027, respaldada por el Gobierno de Chile, subrayan la importancia de este esfuerzo. Al liderar estos eventos deportivos internacionales inclusivos y construir legados duraderos, ambos gobiernos hacen un llamado poderoso a otras naciones de la región para unirse a este movimiento colectivo. Su liderazgo resalta el poder transformador del deporte para mejorar la vida de las personas con discapacidad intelectual y fomentar sociedades más inclusivas y equitativas.

Este llamado a la acción tiene como objetivo movilizar a los gobiernos y autoridades locales de América Latina y el Caribe, organizaciones no gubernamentales, líderes del sector privado, educadores, líderes sociales con y sin discapacidad y organizaciones deportivas para unir esfuerzos en la promoción de la inclusión de las personas con discapacidad intelectual mediante el fomento de acciones colaborativas y la inversión estratégica. El Foro brindó una oportunidad crítica para abordar estas desigualdades a través de acciones que promuevan una inclusión efectiva y sostenible.

Este esfuerzo colectivo se alinea con marcos globales, incluida la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), la Carta Internacional de Educación Física, Actividad Física y Deporte de la UNESCO y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El objetivo es claro: avanzar en los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad intelectual.
Este Llamado a la Acción respalda plenamente el Llamado a la Acción de París 2024, emitido con ocasión de los Foros de Socios y Ministeriales coorganizados por la UNESCO y el Comité Paralímpico Internacional el 27 y 28 de agosto de 2024, con la participación de Special Olympics y CAF. En este sentido, el presente documento complementa el Llamado a la Acción de París 2024 con medidas que abordan las necesidades y oportunidades para fomentar específicamente la inclusión de las personas con discapacidad intelectual en y a través del deporte, la educación física y la actividad física en la región de América Latina y el Caribe.

Por lo tanto, los países miembros de Special Olympics América Latina y el Caribe, los participantes en el Foro Internacional sobre el Deporte para el Desarrollo, los atletas líderes de Special Olympics y sus familias hacen un llamado a todos los gobiernos y autoridades locales de América Latina y el Caribe, federaciones deportivas internacionales y nacionales y otras partes interesadas a:

Promover políticas públicas inclusivas que garanticen la participación de personas con discapacidad intelectual en el deporte, facilitando su integración social y salvaguardando la plena realización de sus derechos.
I.               Promulgar legislación que defienda los derechos de las personas con discapacidad intelectual en el deporte, alineando los marcos nacionales con tratados y estándares internacionales.
II.             Incrementar el desarrollo e implementación de políticas orientadas a avanzar en la inclusión de personas con discapacidad intelectual en el deporte, asegurando resultados medibles y rendición de cuentas.
III.           Fomentar la colaboración interministerial para implementar programas deportivos inclusivos, abordando la interseccionalidad de la discapacidad, la educación y la salud para un enfoque holístico de inclusión.

Mejorar el acceso y facilitar la participación: Asegurar que las personas con discapacidad intelectual tengan igualdad de oportunidades para participar en deportes, desde las bases hasta niveles de élite, eliminando sistemáticamente las barreras en la educación física, los deportes comunitarios y las arenas competitivas.
I.               Movilizar a los sectores público y privado de América Latina y el Caribe para invertir en infraestructura accesible, desarrollo de entrenadores y programas deportivos inclusivos, fomentando la participación desde la base hasta niveles de alto rendimiento.
II.             Evaluar y priorizar inversiones en infraestructura deportiva accesible y programas adaptados que impulsen la inclusión de personas con discapacidad intelectual, asegurando un impacto y sostenibilidad a largo plazo.
III.           Forjar asociaciones estratégicas entre los sectores público y privado para mejorar la inversión en deportes inclusivos, garantizando desarrollo y escalabilidad sostenidos.
IV.           Aprovechar grandes eventos deportivos para impulsar la transformación urbana y cultural, asegurando un legado duradero y crecimiento inclusivo para las ciudades.
V.             Capacitar a entrenadores y profesionales del deporte con formación inclusiva para crear entornos de apoyo y respeto que fomenten la participación y el compromiso.

VI.           Centrar la atención en iniciativas deportivas comunitarias para crear espacios permanentes e inclusivos para la socialización, formación y empoderamiento de personas con discapacidad intelectual.

Garantizar el acceso equitativo a la salud y el deporte como derechos interdependientes, reconociendo ambos como pilares críticos para la inclusión social y el bienestar holístico de las personas con discapacidad intelectual.

I.               Formular políticas integradas que vinculen el acceso a servicios de salud y actividades deportivas, asegurando que ambos sectores se refuercen mutuamente para mejores resultados.
II.             Diseñar programas deportivos que incluyan evaluaciones de salud integrales para personas con discapacidad intelectual, asegurando que su bienestar físico y mental se monitoree continuamente.
III.           Promover la educación en salud y deportes dentro de las comunidades y escuelas, fomentando un estilo de vida activo desde temprana edad para apoyar el bienestar a largo plazo.
IV.           Acelerar los esfuerzos por la equidad en salud: Priorizar iniciativas que cierren la brecha en el acceso a la atención médica para personas con discapacidad intelectual.
V.             Garantizar acceso a servicios de salud de calidad, incluyendo atención médica especializada y adaptada y programas de salud preventiva para personas con discapacidad intelectual.
VI.           Avanzar en políticas y servicios de salud inclusivos que aseguren un acceso equitativo a recursos de atención médica y educación para esta población.\
VII.         Identificar oportunidades para el fortalecimiento del sistema de salud: Realizar evaluaciones para identificar brechas y elaborar políticas de salud más inclusivas y efectivas.
VIII.       Implementar reformas basadas en evidencia: Aprovechar datos e investigaciones para mejorar la accesibilidad y calidad de los servicios de salud para personas con discapacidad intelectual.
IX.           Integrar formación sobre competencias de inclusión en la educación continua de los profesionales de la salud, dotándolos de las habilidades necesarias para ofrecer atención inclusiva.

Fortalecer programas deportivos y educativos inclusivos.
I.               UNESCO, CAF y Special Olympics reafirman su compromiso de colaboración estrecha en el fortalecimiento de programas deportivos y educativos inclusivos en toda la región, alineados con marcos internacionales. Esta cooperación apoyará los esfuerzos de la Coalición Global de Liderazgo de Special Olympics para la Inclusión; la Liga de Educación Inclusiva de CAF; y la iniciativa "Fit for Life" de UNESCO, empoderando a jóvenes con discapacidad intelectual a través del deporte, la defensa, la educación y el desarrollo holístico.
II.             Ampliar el alcance de la educación inclusiva aprovechando el deporte como una herramienta clave para fomentar la inclusión de jóvenes con discapacidad intelectual, asegurando un acceso equitativo a educación de calidad.
III.           Promover oportunidades de liderazgo juvenil inclusivo, posicionando a jóvenes con y sin discapacidad intelectual como agentes activos de cambio y contribuyentes clave a la agenda de inclusión.
IV.           Fortalecer la colaboración en programas de formación docente integrando metodologías robustas centradas en la inclusión, asegurando que los educadores estén bien equipados para fomentar.
V.             Innovar mediante herramientas digitales, integrando la tecnología en programas de deportes y educación inclusivos para mejorar la accesibilidad y los resultados de aprendizaje para todos.
VI.           Involucrar a los gobiernos nacionales y autoridades locales para asegurar un aumento en la financiación y el compromiso político hacia políticas nacionales inclusivas que protejan, empoderen y apoyen a los jóvenes con discapacidad intelectual a través de la educación y el deporte.
VII.         Colaborar en el desarrollo de currículos de formación especializados para funcionarios públicos, mejorando su comprensión de los derechos, realidades y necesidades específicas de las personas con discapacidad intelectual para asegurar una mejor implementación de políticas y defensa.

Promover la Participación Colaborativa para Políticas Inclusivas Sostenibles
I.               Fomentar plataformas de diálogo inclusivas donde las personas con discapacidad intelectual y sus familias puedan participar activamente en la formulación de políticas deportivas, asegurando que sus voces sean parte integral de los procesos de toma de decisiones.
II.             Fomentar alianzas estratégicas entre agencias gubernamentales, ONG y el sector privado para desarrollar y financiar iniciativas deportivas inclusivas que aborden de manera efectiva las diversas necesidades de las personas con discapacidad intelectual.
III.           Empoderar a las familias para que tomen un papel activo en estas colaboraciones, reconociendo su contribución esencial al apoyo y defensa de las personas con discapacidad intelectual, mejorando así la sostenibilidad y el impacto de los programas inclusivos.
IV.           Establecer un marco robusto de monitoreo y evaluación que permita a los interesados evaluar regularmente la efectividad de las políticas y programas deportivos inclusivos, asegurando que se consideren las perspectivas y necesidades de las personas con discapacidad intelectual.

Promover la Autonomía e Independencia para las Personas con Discapacidad Intelectual
I.               Implementar programas de formación integrales centrados en los Artículos 12 y 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, dirigidos a empoderar a las personas con discapacidad intelectual y sus familias para que comprendan y defiendan sus derechos a la autonomía y la vida independiente.
II.             Establecer redes de apoyo que mejoren las capacidades de toma de decisiones de las personas con discapacidad intelectual, fomentando el empoderamiento y permitiéndoles ejercer plenamente sus derechos.
III.           Integrar la educación sobre derechos humanos en programas deportivos y educativos, priorizando la autodeterminación y equipando a las personas con discapacidad intelectual con el conocimiento necesario para abogar por su autonomía.
Promover el Uso Estratégico de Datos, Investigación e Inversión de Impacto
I.               Mejorar y diversificar los mecanismos de recolección de datos para capturar información integral sobre la discapacidad intelectual, utilizando estos datos para guiar decisiones políticas y evaluar el progreso en la inclusión de las personas con discapacidad intelectual. Este esfuerzo debe incluir la integración de indicadores iberoamericanos desarrollados por la UNESCO y CAF, ofreciendo una perspectiva regional matizada sobre la inclusión en América Latina y el Caribe
II.            Evaluar e informar sobre los resultados del Proyecto Trampolín, que busca mejorar el acceso a deportes comunitarios para personas con discapacidad, aprovechando la investigación y la recolección de datos relevantes para informar las mejores prácticas.
III.          Establecer un marco unificado para monitorear y evaluar el impacto de las iniciativas colaborativas, asegurando rendición de cuentas y mejora continua en las estrategias orientadas a fomentar la inclusión de las personas con discapacidad intelectual.
IV.          Definir indicadores claros y medibles para evaluar el impacto de las iniciativas en la vida de las personas con discapacidad intelectual, facilitando la rendición de cuentas y la transparencia en la implementación de políticas.

Avanzar en la Representación Estratégica y la Visibilidad
I.               Fomentar narrativas mediáticas inclusivas que eleven y representen auténticamente a los atletas con discapacidad intelectual, posicionándolos como contribuyentes clave al deporte y a la sociedad.
II.             Promover un liderazgo inclusivo en la formulación de políticas, asegurando que las personas con discapacidad intelectual tengan voz directa y participación activa en los procesos de toma de decisiones en todos los niveles.

III.           Lanzar campañas de concienciación coordinadas para promover los derechos, logros y potencial de las personas con discapacidad intelectual, aprovechando asociaciones entre sectores para un impacto máximo.

Los IV Juegos Latinoamericanos de Special Olympics y el Foro Internacional sobre el Deporte para el Desarrollo representan una oportunidad fundamental para que los países de América Latina y el Caribe, así como los actores clave de diferentes sectores, colaboren en la creación de una sociedad inclusiva donde cada individuo, con y sin discapacidades, pueda participar plenamente en el deporte, la educación física y la actividad física.

El Llamado a la Acción de Asunción ayudará a avanzar en las áreas clave identificadas en el Llamado a la Acción de París 2024, con un compromiso enfocado en impulsar un cambio transformador para las personas con discapacidad intelectual en América Latina y el Caribe, asegurando su inclusión y empoderamiento en todas las esferas.

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[1] https://www.bancomundial.org/es/region/lac/publication/rompiendo-barreras

[2] Los datos de discapacidad de la región aún tienen numerosas limitaciones. En muchos países, los datos cuantitativos son relativamente recientes y tienen otras restricciones en materia de extensión temporal, comparabilidad y cobertura de ciertos subgrupos (especialmente personas con discapacidades psicosociales e intelectuales). Banco Mundial. 2021. Inclusión de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe: Un camino hacia el desarrollo sostenible. Resumen ejecutivo. Washington, DC: Banco Mundial.

3 Según el Informe Mundial sobre la Discapacidad de la OMS, la colaboración entre gobiernos es crucial para garantizar el acceso a servicios de salud, educación inclusiva y empleo para las personas con discapacidad (Organización Mundial de la Salud, 2011).

[4] La actividad física y el deporte no solo mejoran la salud física y mental de las personas con discapacidad, sino que también fomentan la cohesión social y el empoderamiento (UNESCO, 2016).El deporte beneficia a las personas con discapacidad intelectual al aumentar su independencia, confianza y autoestima (UNESCO, 2016). Además, transforma la percepción de sus familias y la sociedad sobre sus capacidades, y no solo en el ámbito deportivo. También promueve el desarrollo de habilidades sociales, al ofrecer oportunidades de interacción en un entorno estructurado y de apoyo, mejorando así la colaboración, comunicación y resolución de problemas, lo que facilita su integración en diversas áreas de la vida.

[5] Sherrill, C. (2004). Adapted Physical Activity, Recreation, and Sport: Cross disciplinary and Lifespan:

[6] El retorno de la inversión en el deporte es fundamental para el desarrollo económico y social en América Latina y el Caribe, según el CAF y el BID. Estos organismos destacan que el deporte no solo mejora la salud física y mental, sino que también fomenta el capital social y humano, promoviendo la productividad y la inclusión. El BID señala que el gasto en deportes en la región es bajo, representando solo el 0.1% del PIB, y enfatiza la necesidad de aumentar la inversión para maximizar beneficios como la reducción de la violencia y una vida saludable. Además, datos de Brasil indican que las personas activas físicamente pueden ganar hasta un 31% más que quienes no lo son. El CAF también ha promovido programas deportivos que favorecen la inclusión de personas con discapacidad, utilizando el deporte como un medio para mejorar la equidad en la región